Sentarse en el Despacho Oval debería garantizarle a su inquilino la mayor y mejor información del mundo. Pe... ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ ͏ | Lunes 31 de marzo de 2025 | | | | | Sentarse en el Despacho Oval debería garantizarle a su inquilino la mayor y mejor información del mundo. Pero miren a Donald Trump. Acaba de enterarse de que Rusia envía cada día decenas de drones iraníes -drones «estupendos», hay que reconocerlo- contra objetivos civiles en las ciudades ucranianas. Y cuando ya es un clamor que Vladímir Putin no solo no es un «hombre de paz» sino que lleva semanas riéndose en las narices del presidente de EE UU, este se declara «muy enojado» por que Putin «cuestione el liderazgo de Volodímir Zelenski» y reclame, como hizo hace unos días, un gobierno interino en Kiev con el que Moscú pueda entenderse de verdad. | | ¿De qué están sirviendo las conversaciones entre EE UU y Rusia para 'la paz' en Ucrania? ¿Qué puede reprochar Trump a Putin, cuando el propio presidente estadounidense trata de imponer a Kiev el saqueo total del país invadido? En el último 'borrador' sobre la explotación de la riqueza mineral ucraniana, Washington pretende el control del 100% de todo lo que produce el territorio, incluidos petróleo y gas. A perpetuidad. Las ganancias volarían del territorio esquilmado, nada de reinversión. Y a cambio ni una garantía de seguridad contra futuros ataques rusos, en caso de que termine algún día la invasión en curso. ¿En serio alguien piensa que Zelenski podría firmar esto? ¿Y que se lo aprobaría su Parlamento? | | Si Trump llegase a la conclusión de que la guerra en Ucrania continúa «por culpa de Rusia», anuncia que le impondría «aranceles secundarios». Gravar sin más con mayores tarifas un comercio bilateral de 1.500 millones haría poco daño a Putin. Pero el calificativo de «secundarios» aludiría a que los países que compren crudo ruso no podrían hacer negocios con EE UU. Este sería un lenguaje que el presidente ruso puede comprender. | | También ayudaría que Trump dejase de ofrecer a Rusia un alivio de las sanciones internacionales vigentes que no puede plantear en solitario. Necesita, por ejemplo, que la Unión Europea colabore para devolver a los bancos rusos al sistema de intercambio Swift. Bruselas dice que no levantará el castigo mientras las tropas de Putin no se retiren de Ucrania. | | Seguramente Putin no tendrá mayores problemas para llegar de nuevo al corazón de Trump. Bastará con que respalde alguno de sus despropósitos, como el empeño que hacerse con Groenlandia. Hace unos días, el jefe del Kremlin ya se pronunció a favor de «caminos de cooperación» entre EE UU y Rusia en el Ártico. | | De momento, el objetivo de apoderarse de la isla helada se salda con episodios ridículos como la visita del vicepresidente de EE UU y su esposa. Tres horas duró el viaje de la pareja, con un dispendio que debería escandalizar a la motosierra de Elon Musk. Nadie allí quiso saber nada de ambos, solo fueron acogidos en la base militar estadounidense de Pittufik, qué remedio. J. D. Vance argumentó el ánimo de conquista en que «no se pueden desairar sin más los deseos del presidente». | | El trato que la Casa Blanca dispensa a países hasta ahora amigos y aliados tiene un coste para los involuntarios adversarios. Pero tampoco EE UU se librará de las consecuencias negativas. En el caso de Canadá, aunque Trump ya ha tenido una conversación «magnífica» con el primer ministro Mark Carney, el descontento se refleja en las reservas de vuelos para la temporada. 1.218.000 canadienses viajaron a territorio estadounidense en marzo de 2024. El tráfico se redujo un año después a 295.000. La caída para los próximos meses supera el 70%, alentada sin duda por tremendos episodios de compatriotas con las autoridades de inmigración. | | | Voluntarios los quiere Europa | | Sabemos que la Unión Europea, más Reino Unido y Canadá, están casi en asamblea permanente para situar a Ucrania en las mejores condiciones cuando llegue el momento de negociar el final de la guerra. Y para garantizar que la paz, si se alcanza, no es solo un paréntesis en los propósitos de Putin. Delegaciones de París y Londres viajarán esta semana a Kiev para trabajar en lo que Macron llama «fuerzas de disuasión», que en un futuro se desplegarían en lugares estratégicos. Europa, que ni mucho menos se muestra unánime, aquí tampoco, debe encontrar el modo de seguir ayudando a un país con una industria de defensa emergente y ejército y tecnología probados en el campo de batalla. | | Los escritos de Jürgen Habermas han salpicado los ya más de tres años de guerra en Ucrania. Ayer se conoció el último, que no deja de sorprender por la ausencia total de solidaridad hacia el país invadido. De hecho, el filósofo y sociólogo alemán reprocha a Europa que «en la engañosa suposición de que la alianza con EE UU estaba intacta, se pusiera completamente en manos del Gobierno ucraniano, que sin orientación propia se prestara a apoyar incondicionalmente la estrategia ucraniana». | | Habermas incurre en la obviedad cuando se pregunta: «¿Puede la UE ser percibida a escala global como un factor de poder militar independiente mientras que cada uno de sus Estados pueda decidir soberanamente, en última instancia, sobre la estructura y el uso de sus fuerzas armadas?». Claro que Europa ha perdido los tres últimos años para ganar en cohesión política. | | El pensador recibe en los medios al próximo Gobierno de Friedrich Merz. El futuro canciller «podría crecer de forma inesperada» en la «enorme tarea» de comprometer al «núcleo histórico de la UE» en la autonomía estratégica de Europa. No solo es que el adjetivo 'inesperada' lance destellos, sino que Habermas no se priva de subrayar que «la confianza de la población en su capacidad de liderazgo no es que sea abrumadora». | | En Gaza, los niños entre 5 y 9 años son los que más riesgo tienen de morir durante los ataques israelíes. Sus padres no los pueden cargar en la huida, y ellos no corren lo suficiente para escapar por sí solos. El 35% de las víctimas palestinas desde el 7 de octubre de 2023 son menores de 14 años. | | El Gobierno de Israel ya aprobó hace unos días lo que denomina 'oficina para la migración voluntaria' de los habitantes de la Franja. La ayuda humanitaria no llega a los gazatíes desde hace tres semanas, ahora además con la bendición del Tribunal Supremo israelí que, por unanimidad, ha resuelto que las leyes internacionales no se aplica en todos los asuntos relacionados con Gaza. | | La Media Luna Roja palestina ha dado cuenta del hallazgo de quince cadáveres (de sus técnicos sanitarios, de protección civil local y de la ONU) desaparecidos después de un ataque israelí a sus ambulancias. Nada dice Benjamin Netanyahu de este episodio, aunque casi mejor. El primer ministro se declara convencido de que «funciona» lo que él llama «la presión militar contra Hamás» y anuncia que nos encaminamos a «la etapa final»: «la aplicación del plan de Trump para expulsar a los gazatíes». «Este es el plan y no lo ocultamos», concluye. | | | | | | Síguenos en nuestras redes | | | | | Has recibido esta newsletter editorial como usuario de ELCORREO.COM. Si deseas dejar de recibir esta newsletter en tu cuenta de correo electrónico comercialyventas.aliperiodicos@blogger.com, puedes darte de baja utilizando el siguiente enlace: Baja. | Puedes modificar tus preferencias en cuanto a la recepción de newsletters en tu área de usuario, a la que puedes acceder desde aquí. | Puedes activar o desactivar el envío de otro tipo de comunicaciones a través del área de usuario, accediendo desde aquí. | En caso de querer ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad, puedes hacerlo remitiendo un correo electrónico a la siguiente dirección usuarios@elcorreo.com. Para más información sobre el tratamiento de tus datos personales, consulta la Política de Privacidad. | | | © Diario El Correo | www.elcorreo.com | | | | |
No hay comentarios:
Publicar un comentario